Cuando hallan el cadáver de un hombre apuñalado en su casa, Nagel y Antonio descubren que era un ex militar que estaba escribiendo un libro en el que pretendía relatar los detalles de una misión secreta.
Los agentes investigan el caso de una mujer cuyo cadáver ha sido hallado desmembrado; su asesino ha enviado partes de su cuerpo a distintas direcciones por toda Francia.
Rocher y sus agentes autorizan a un equipo de periodistas para que les filmen mientras trabajan en un caso, el del hallazgo del cadáver de una camarera.
Cinco espeleólogos quedan atrapados como consecuencia de un corrimiento de tierra. Sin embargo, la policía halla restos de explosivos en la entrada de la cueva.
Mientras asiste a una fiesta organizada por el inspector jefe, Chloe Saint-Laurent pierde el conocimiento después de ver a una mujer, su madre, supuestamente fallecida.