El agente Atwater se ve obligado a trabajar de incógnito con el fin de capturar al jefe de un entramado criminal. El caso le coloca en una posición que pone a prueba tanto su conciencia como su lealtad.
Los agentes tienen que viajar hasta una feria de armas que se celebra en Wisconsin con el fin de detener a un proveedor que está fabricando armas automáticas para asesinar policías.
Gracias a la información facilitada por Cruz, un miembro de Chicago Fire, los agentes de Inteligencia persiguen a una banda organizada de ladrones. En el caso podría estar implicado un bombero al que acaban de asesinar.
El plan de Voight de permanecer alejado de la política se ve en peligro cuando los agentes de Inteligencia descubren una serie de detalles relacionados con un asesino en serio.