Bea Smith termina en la cárcel después de intentar asesinar a su marido, que abusaba física y sexualmente de ella. Una vez en prisión, se hace amiga de Franky Doyle, una lesbiana que trafica con drogas, y de otras dos internas.
Tras la trágica muerte de Meg, su marido amenaza a Doreen con hacer que la separen de Kaiya si encuentran drogas. Entre tanto, varias presas tratan de descubrir quién asesinó a Meg acudiendo a Liz, que colabora con los agentes en el caso.
Por fin se descubre la causa de que Franky terminara en Wentworth: al parecer agredió a un presentador de televisión con una sartén con aceite hirviendo durante un programa televisivo para aprender a cocinar.
Ronnie obliga a Amy, su hija, a introducir heroína en la cárcel, pero cuando ésta sufre un ataque al corazón, las otras presas se enfrentan a ella. Por otro lado, las mujeres averiguan que Liz acabó en la cárcel por asesinar a su suegra.
Erica comienza a soñar con tener relaciones sexuales con Franky. Mientras tanto, Liz enferma después de beber un licor en el que Doreen ha echado lejía. Y aumenta la tensión entre Jacs y Franky.
Erica, Vera, Matt y Will deciden que ha llegado el momento de que Franky salga de la celda de aislamiento. Una vez liberada, y ante las amenazas de la banda de Jacs, decide enfrentarse a ésta.
El ambiente en la cárcel se enrarece mientras aumenta la popularidad de Bea y, en paralelo, Jacs cae en desgracia. Por su parte, Franky intenta que Bea se enfrente finalmente a Jacs.