Cinco años después de los dramáticos sucesos acaecidos en la anterior temporada, el inspector Rocher es ascendido a comisario. Mientras tanto, Jess se ha convertido en teniente y también se ha casado con Hyppo.
Tras cinco años de ausencia, Adele retoma su trabajo como criminóloga. Entre tanto, los agentes investigan el caso de una mujer secuestrada por la noche en un camino rural.
El equipo del comisario Rocher investiga un extraño caso, el del cadáver de un hombre hallado en una habitación cerrada en el interior. La única testigo es la nieta de la víctima.
Poco después de dejar a su hijo Ulises en la escuela, Adele descubre a una mujer cubierta de sangre esperando delante del colegio. La mujer desaparece antes de que Adele pueda ayudarla.
El comisario Rocher y Adele investigan un crimen especialmente terrible: el asesinato de una chica estrangulada. La única testigo es una niña ciega, que era la mejor amiga de la víctima.
La relación entre Adele y Rocher sufre una crisis cuando la agente revela un secreto del comisario. Sin embargo, se ven obligados a aparcar sus diferencias cuando deben investigar el hallazgo de dos cadáveres en una cabaña aislada en el bosque.
Debido a graves complicaciones durante su operación, el comisario Rocher termina en coma. Entre tanto, Hyppolite y Jess investigan un caso que podría estar relacionado con el pasado de Rocher.
El comisario Rocher tiene que investigar el misterioso asesinato del encargado del mantenimiento de un edificio. En el lugar del crimen han aparecido maniquíes representando a una familia muerta un año antes.