La agente Harlee Santos, una madre soltera que vive en Nueva York, comienza a trabajar para el departamento de lucha contra la corrupción del FBI. Al mismo tiempo se ve implicada en un caso de sobornos a otros policías.
El intento de asesinar a Bea, organizado por Simmo, termina en tragedia cuando interviene Ferguson. Mientras, Liz se plantea su mayor dilema: entregar o no a Franky por introducir drogas peligrosas en la cárcel.