Cherif y los demás agentes ven en la comisaría un programa televisivo en el que participa el comisario Doucet sin saber que van a presenciar el asesinato en directo de uno de los periodistas.
Los siete miembros de la Organización de direcciones de internet son envenenados. Holmes y Watson investigan el caso. Holmes considera su relación con Fiona.
Holmes y Watson están buscando a dos asesinos después de que un paracaidista sea disparado. Además, la hermana de Joan, Lin, cree haber visto a Shinwell con su antigua banda y Joan tiene que tomar medidas drásticas para asegurarse de que Shinwell no vuelve a esa vida.
Joan descubre que Sherlock le ha estado mintiendo. Sherlock y Joan se encuentran con un cadaver de un hombre que ha muerto comiéndose una salchicha envenenada. Este crimen puede tener algo que ver con un laboratorio que trabaja en la industria de la carne artificial.
Shinwell es el principal sospechoso de un crimen. Holmes y Watson tendrán tres días para demostrar que es inocente y atrapar al verdadero asesino antes de que Shinwell vuelva a ser enviado a prisión.
Watson está siendo investigada por hacer recetas ilegales. Ella y Holmes tienen que encontrar al verdadero culpable que está vendiendo drogas usando su licencia médica.
Antonio y Nagel investigan la muerte de Alderman, un activista contrario a la defensa del medio ambiente, atropellado por un conductor que se ha dado a la fuga. Sin embargo, los agentes descubren que la conductora es una mujer desesperada por encontrar a su hija, que ha sido secuestrada.
Cuando los agentes encuentran a un hombre al que han disparado varias veces en su coche y hallan en él un kilo de heroína adulterada, Antonio averigua que se han producido varios casos muy similares.
El desplome de una grúa en una obra provoca la muerte del yerno de Frank Linden, un adinerado empresario de la construcción. Nagel y Antonio no tardan en descubrir que no fue un accidente y que el hombre fue asesinado.