El Comandante Perry comunica a la Unidad de Inteligencia que Pulpo ha sido liberado de la cárcel para ayudar a localizar a uno de los líderes más peligrosos del cartel. Esto no le sienta muy bien al equipo.
Como la vida de Antonio está siendo cuestionada, Voight y Plat se abren y hablan de su pasado. Pillan a Jin jugando con el ordenador de Voight y tiene que usar la única excusa posible para no ponerle en peligro.
Atwater se instala en su nuevo trabajo en Inteligencia tras la baja de Antonio, que se está recuperando. Lindsay se da cuenta por fin de que no tiene salida y convierte a Voight en su confidente para que la ayude.