La policía investiga a la cuidadora de un bebé abandonado en un parque infantil y al novio de ésta, que también tiene relaciones con la madre del pequeño.
El sádico secuestrador de Olivia, Williams Lewis (Pablo Schreiber) escapa de la prisión y empieza a asesinar a gente. La Unidad está preocupada por la seguridad de Benson y le pone una escolta, pero Lewis es demasiado inteligente.
A pesar de que la amenaza de su secuestrador ha desaparecido, el tormento de la sargento Benson continúa. La investigación de Asuntos Internos sobre sus acciones no es conclusiva, y ella sigue estando en problemas legales.
Benson y Murphy interrogan a un conocido productor televisivo (Bradley Whitford) acusado de abusar de su hija de ocho años. Su esposa, con la que no mantiene contacto, quiere justicia para su hija pero se niega a colaborar.
Un grupo de aficionados a las setas aparecen muertos. Holmes y Watson deberán investigar a una serie de botánicos, bioquímicos, académicos y drogadictos para encontrar a alguien que les haya podido envenenar.
Holmes investiga el intento de asesinato a su padre mientras intenta resolver el triple homicidio de unos gangsters chinos. Un secreto sobre la madre de Sherlock será revelado.
Bajo la dirección del teniente Murphy, la sargento Benson y la Unidad tratan de detener a un agresor sexual (Joshua Malina), un conocido fotógrafo con una vida secreta.
La carrera de Amaro está en peligro, ya que vuelve a ser el objetivo de Asuntos Internos, y tiene que afrontar las consecuencias. Benson se enfrenta a una decisión que le podría cambiar la vida.
La Sargento Benson compagina su trabajo con su nuevo rol como madre de acogida para Noah Porter. Amaro, que ahora trabaja en Queens, arresta a una prostituta menor de edad que está conectada con la madre de Noah, Ellie que fue brutalmente asesinada. El trabajo encubierto de Amaro desencadena una serie de eventos que ponen en peligro a todos los que están vinculados con su caso, incluyendo a Noah.
Watson se encuentra con el Capitán Gregson y su novia secreta, una ex policía del NYPD. Holmes y Watson investigan el asesinato de una mujer rica que le ha dejado toda su herencia a su querido perro.
Holmes y Watson investigan la muerte del hermano de Henry Baskerville, un socio de Morland. Descubren que hay un testigo que vio a un animal demasiado fantástico para ser real persiguiendo al hombre hasta matarlo.
Cuando las pruebas de un caso son destruidas, Holmes cree que identificar uno de los cadáveres le ayudará a desbloquear el caso. Mientras Watson, lidia con la reaparición de un antiguo adversario.
Sherlock es reclutado para robar el ordenador de un violento motero traficante de metanfetamina. Mientras, uno de los sospechosos de un caso anterior le pide a Joan que mire los antecedentes de su nuevo jefe.
Una chica resulta muerta en un tiroteo entre bandas callejeras instigado en las redes sociales. Peter Stone decide entonces llevar a juicio tanto al sospechoso de haber disparado a la chica como a los responsables de haber provocado la guerra entre bandas.
El sádico secuestrador de Olivia, Williams Lewis (Pablo Schreiber) escapa de la prisión y empieza a asesinar a gente. La Unidad está preocupada por la seguridad de Benson y le pone una escolta, pero Lewis es demasiado inteligente.
A pesar de que la amenaza de su secuestrador ha desaparecido, el tormento de la sargento Benson continúa. La investigación de Asuntos Internos sobre sus acciones no es conclusiva, y ella sigue estando en problemas legales.
Benson y Murphy interrogan a un conocido productor televisivo (Bradley Whitford) acusado de abusar de su hija de ocho años. Su esposa, con la que no mantiene contacto, quiere justicia para su hija pero se niega a colaborar.
Los agentes Benson y Stabler investigan a los conocidos y amigos de una mujer cuyo cadáver ha aparecido en un apartamento situado encima de una galería de arte.