El intento de asesinar a Bea, organizado por Simmo, termina en tragedia cuando interviene Ferguson. Mientras, Liz se plantea su mayor dilema: entregar o no a Franky por introducir drogas peligrosas en la cárcel.
Mientras Sarah prepara su viaje a Boston, el capitán Sharif descubre un cadáver en un coche. La víctima era un forense que se encontraba jugando al ‘juego del asesino’ con su mejor amigo, Dejax.
Rocher es testigo del intento de suicidio de Eliott, un adolescente de 14 años. Poco después averigua que el chico llevaba más de una semana viviendo con el cadáver de su madre.
Los agentes investigan la desaparición de una niña de ocho años, pero el caso se complica por la llegada de Adele y la posible incorporación al equipo del sobrino de ésta.
Durante la noche de Halloween aparece el cadáver de un hombre asfixiado. Una cámara de vigilancia muestra a un payaso ensangrentado saliendo de la escena del crimen.
Simmo, la segunda al mando de Jacs, regresa a la cárcel y comienza a vender drogas para Brayden. Bea decide hacerse amiga suya con el fin de tenderle una trampa al traficante.